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domingo, 27 de septiembre de 2009

¿Cuál es la filosofía, creencia o religión que más se acerca a la verdad?



Buda dijo unas maravillosas palabras que deberían hacernos reflexionar:

"No debemos creer en lo dicho, simplemente porque fue dicho;
ni en las tradiciones, porque han sido transmitidas desde la
antigüedad;
ni en los rumores;
ni en los escritos de los sabios, porque hayan venido de ellos;
ni en las fantasías, que se supone han sido inspiradas por
un Deva (Angel);
ni por lo que parecer ser una necesidad analógica;
ni por la mera autoridad de nuestros instructores o maestros;
sino que hemos de CREER cuando lo escrito, la doctrina o lo dicho, está corroborado
por nuestra razón y CONCIENCIA.
Por eso, no crean lo que oyen decir, sino que, cuando lo crean
conscientemente, actúen de acuerdo y plenamente"


Estas sabias palabras nos dicen básicamente que el conocimiento no pertenece a ninguna escuela, grupo, corriente religiosa o espiritual de ningún tipo. Debemos buscar la Verdad, pero sin creernos todo lo que leemos o escuchamos, por muy lógico, tradicional o espiritualmente acertado que parezca. Debemos mantener siempre una actitud responsable, constructivamente crítica y serena ante cualquier nuevo conocimiento. No se trata de rechazarlo todo, pero tampoco de aceptarlo todo. Se trata de que investiguemos, de que experimentemos, de que tengamos todo como una posibilidad, por si acaso.

La Verdad es como una joya sagrada, que pertenece por derecho propio a toda la humanidad, y sólo se encuentra en el espíritu y dentro de cada ser. Cuando un ser encuentra la verdad, se libera. Y si la verdad nos hace libres, nadie debería intentar monopolizarla.



Jesús también nos dejó estas sabias palabras:


"Conoced la verdad y ella os hará libres"

Hay quien piensa que la Verdad se encuentra en sus libros sagrados, y creen que únicamente en dichos libros están contenidas las Palabras de Dios. Lo cierto es que se equivocan cuando creen que ellos tienen la exclusiva.


No discutiré en ningún momento, (pobre de mí que me atreviese!) que existe mucha sabiduría en los textos sagrados de todas las religiones del mundo.


Lo que sí puedo mantener es que creo que tanto Jesús, como Mahoma, como otros Maestros, Iniciados, Místicos, Iluminados, Discípulos, etc. de todas las épocas experimentaron la Verdad. Pero es sólo suya. ¿Cómo podían expresarla con palabras humanas? ¿Cómo llegar a transmitirla a todos los Seres humanos y que les llegase por igual? Habiendo tantas personas, sería imposible que todos interpretasen lo mismo. De ahí la Fábula del Sagrado Elefante Blanco.

Sócrates, un gran filósofo, dijo:


"Sólo sé que no sé nada"

Este axioma nos revela una gran sabiduría:Nadie tiene la absoluta verdad. Siempre tenemos la oportunidad de aprender más. El Sabio también. El sabio que reconoce sus limitaciones, ya no es tan limitado, pues para reconocerlo ha realizado un acto de humildad, y es precisamente dicha humildad la que le permitirá estar atento, tener su conciendia "al loro", despierta.

Llegará un momento en que su Sabiduría le permitirá adelantar a los demás, lo que inevitablemente le distanciará de ellos. A veces se dará cuenta de que está sólo, de que no vale la pena discutir con otros por los comentarios que hagan, ya que los otros creerán que saben más que él. De ahí la frase que debemos defender siempre:

"QUERER, SABER, OSAR Y CALLAR"

No hay nada más hermoso en este mundo que descubrir la Verdad, aunque es ella quien nos descubre a nosotros...



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La fábula sagrada del elefante blanco


Una bonita historia con mensaje

Hay una antigua fábula hingú, que habla de tres hombres muy sabios, que vivían en tres puntos distantes, y que tenían una peculiaridad física: eran ciegos de nacimiento. Los tres buscaban el "Sagrado Elefante Blanco".

Un día, tras años de intensa búsqueda, finalmente hubo suerte, y los tres oyeron e incluso olieron la presenta inminiente del Gran Elefante Sagrado Blanco, y fueron a su encuentro.

Mientras el Elefante estaba plácidamente tumbado sobre sus hojas, uno de los ancianos, se agarró fuertemente a la trompa del elefante, cayendo de inmediato en un éxtasis profundo. Otro de los ancianos, con los brazos completamente abiertos, se abrazó con muchísima fuerza una de las patas del paquidermo, y el tercero se aferró amorosamente a una de sus grandes orejas.


Para ellos, la experiencia fue sublime. Después de ello, cada uno de ellos volvió a su aldea, profundamente trastornado. Cada uno de ellos, en la intimidad de sus respectivas chozas, relató y compartió sus experiencas con sus vecinos.

Algo extraño empezó a ocurrir: un día se encontraron para hablar sobre la Verdad.

El que experimentó la trompa comenzó a decir:
- La Verdad (refiriendose al Sagrado Elefante Blanco) es larga, rugosa y flexible
El otro anciano, el que experimentó con la pata del elefante, manifestó:
- La Verdad es dura, mediana, como un grueso tronco de árbol.
El tercer anciano, que experimento con la oreja del paquidermo, indignado por tantas blasfemias, dijo:
- La Verdad es amplia, fina, y se mueve con el viento.

Los tres, aunque sabios y hermosas personas, no se entendían, no se comprendían y decidieron marcharse cada uno por su lado. Los tres se dedicaron a predicar su Verdad, y crearon 3 grandes religiones que se expandieron muy rápidamente. Eso fue posible porque tocaron la Verdad, y la predicaron por todo el mundo con honestidad, desde el corazón.

Los tres sabios habían tocado la divinidad, aunque no en su totalidad. No pudieron percibir su amplitud, y experimentaron una parte, no el Todo. Aunque sinceros en su búsqueda y en su servicio, su limitación mental les hizo errar.

¿CUAL ES EL MENSAJE DE ESTA FÁBULA?


  • Muchos individuos, al igual que los 3 ancianos, buscan algo.
  • Aunque nos moleste aceptarlo, el ser humano parte hacia esa sagrada búsqueda con la ceguera evidente y profunda de su propia ignorancia.
  • No podemos coger a Dios y encerrarlo en un libro. Tener una profunda experiencia con lo divino no es englobar todo su contenido. No se puede limitar lo ilimitado.